El Sistema

Durante la crisis del 2007, cuando el sistema financiero de especulación quebró economías, y se dio el robo más grande de la historia al socializar deuda privada, la transferencia de billones de dolares de la parte más pobre de la sociedad, los que pagan impuestos, al sector más rico de la economía (que como demuestran asuntos como los papeles de Panamá, no pagan impuestos), en ese entonces lo que se dio fue una crisis sistémica, es el capitalismo mostrando sus grietas, sus contradicciones inherentes.

El mundo ha estado en recesión desde entonces, la crisis se ha movido de países mientras la presión económica del mundo industrializado ha cambiado a los afectados ¿Qué ha pasado con la parte mas adinerada de la sociedad durante este tiempo? Se ha hecho más rica ¿cómo se explica esa crisis en la que el sector con más influencia monetaria se sigue beneficiando? Simple, es una estafa, nos han movido la crisis a los de abajo y somos los que estamos pagando. La gente que ha perdido todo, su forma de sustento, su red de seguridad social, su casa, hasta la vida, en Grecia, España, Estados Unidos, o cualquier otro país, estas son las victimas, los de abajo somos los que pagamos la avaricia y corrupción financiera, es con nuestro sudor y sangre que se mantiene este sistema injusto y criminal.

No es sorpresa que se estén dando movimientos populares, como el de Bernie Sanders o Jeremy Corbin, en países industrializados, si tomamos el caso de Estados Unidos, podemos ver que gran parte del apoyo que Sanders recibe viene de jóvenes que tan solo han vivido el “triunfo” del capitalismo sobre el comunismo, jóvenes que en ese “triunfo” han visto como la corrupción financiera tiene toda la impunidad que necesita, mientras ellos mismos están llenos de deudas simplemente por querer estudiar y graduarse; aquellos que participaron en “Occupy” y fueron desalojados por un gobierno represivo que limita increíblemente el alcance del debate político dentro de su sociedad; o esa parte de la sociedad que cae en bancarrota simplemente por pagar cuentas medicas, en un sistema de salud que beneficia a privados sobre el resto de la sociedad; incluso gran parte de la sociedad latinoamericana en el país del norte, que por nuestro origen entendemos los grandes abusos y crímenes que se justifican con el supuesto “libre mercado”, mientras inundan nuestras economías con sus productos, muchos subvencionados, destruyendo nuestras posibilidades de independencia y soberanía económica. Esta es la sociedad que el capitalismo ha creado, una sociedad de profunda iniquidad, de insoportable injusticia, un sistema inhumano de abusos.

Ahora, si enfocamos nuestra mirada en el sur ¿qué encontramos? ¿cómo se ha hecho evidente el dominio del capital tras-nacional sobre nuestros países? Como siempre, guerra, destrucción. La extracción de recursos para el capital internacional se hace tan prioritaria que se destruyen comunidades enteras, se les quita su agua, su tierra, sus casas, su vida, se asesinan a quienes protestan el abuso, se calla, de una manera u otra, a quienes denuncian. Tenemos la supuesta guerra contra las drogas, que solo se pelea en el sur, y no en los bancos que reciben inmensas comisiones por lavar el dinero; esta guerra ha hecho de nuestras muertes un negocio mundial, y que debido a su rentabilidad, ha convertido a países como México o Colombia en desastres humanitarios de proporciones horrorosas. La supuesta guerra contra el terrorismo, la cual solo ha creado más terrorismo, especialmente por parte de occidente, y que incluye guerras ilegales de agresión como la destrucción y saqueo de Iraq, guerra que benefició increíblemente a contratistas como Halliburton, o compañías de mercenarios, como Blackwater, que debido a tanto escándalo ya ha cambiado su nombre varias veces ¿Nadie se pregunta porque países como Afganistán, Iraq, Libia, Siria necesitan democracia según Occidente, pero el represivo régimen Saudí, o las dictaduras monárquicas del Golfo no? La hipocresía es demasiada, el saqueo continua, en beneficio de unos pocos, mientras millones son afectados, esos mismos millones que como refugiados de estas guerras ahora tocan las puertas de la Unión Europea, premio Nobel de Paz (si eso significa algo), y lo único que reciben es un pacto de sangre con Turquía, que termina de destruir sus vidas.

El sistema no se puede mantener, sus contradicciones tienen consecuencias letales para gran parte de la población mundial, y lo vemos todos los días, en la depredación ambiental, en los asesinatos políticos, en las guerras de saqueo de recursos, en las crisis manufacturadas para sacar ganancias, en la privatización de nuestros derechos más básicos como la salud, educación, el acceso al agua. Es esto a lo que necesitamos oponernos, a darle un valor monetario a nuestra vida y dignidad, estamos llegando a un punto en que como humanidad debemos decidir si continuamos con un sistema que nos esta destruyendo como especie, un sistema que resalta nuestras diferencias para crear destrucción que beneficia a unos pocos mientras afecta negativamente a millones. Este el momento para presionar a nuestros gobiernos para conseguir paz, justicia, educación, salud, trabajo, libertad, democracia, que no es mucho, es simplemente lo básico para tener una vida digna. Yo invito a todo el que lea esto, no le demos descanso a nuestros políticos, necesitamos crear un mundo mejor, no solo para nosotros, sino para los que nos sobreviven, nuestros hijos y sus hijos; por nosotros, por ellos, debemos ser anti-sistema.